sábado, 27 de diciembre de 2014
Sininen talo
<< Romperé el despertador
si mañana vuelve a sonar
Aunque poco va a arreglar
Se que te va a hacer reír
Que lo intente al despertar
Porque todo lo demás (que mas da...)
Si aún te puedo abrazar (sin parar)
Si aún podemos esperar, exprimir más nuestro amor
Cada tarde al pasear
Guardaré algo de querer
Por si alguna vez te vas
Haré ver que estas aquí
Que cada vez me quieres más
Porque quiero agradecer
Que no te canses de mi retorcida forma de ser
Y vamos a aprovechar
Que esta tarde brilla el Sol
Por si el lunes cambia el tiempo
Y con él cambia nuestro amor
Voy a fotografiar cada detalle en mi corazón
Y es que recuerdos siempre habrá
Pero no valen para nada más
Que para establecer ratios de felicidad
Y poderlos comparar
Guardaré algo de querer
Por si alguna vez te vas
Haré ver que estas aquí
Que cada vez me quieres más
Porque quiero agradecer
Que no te canses de mi retorcida forma de ser
Y vamos a aprovechar
Que esta tarde brilla el Sol
Por si el lunes cambia el tiempo
Y con él cambia nuestro amor
Voy a fotografiar cada detalle en mi corazón
Vamos a querernos más
Y a cuidarnos sin parar
Pues aún quedan muchos años para la inmortalidad
Así que vamos a comer
Hay cena preparada en la sartén
Pues no me canso del color
De tu carita al despertar
De tus discursos por la noche, de tus bromas,
De contar todas las cosas que hay que hacer
Hasta que el tiempo quiera respirar >>
Guille Milkyway
domingo, 14 de diciembre de 2014
Por qué te miro y me veo
Las frecuencias cerebrales.
Descubiertas por el científico austriaco, Hans Berger, las frecuencias cerebrales son ondas que nuestro cerebro emite al estar en funcionamiento. Así, cada pensamiento que tenemos, según nuestro estado psico-neuro-fisiológico de consciencia (o inconsciencia) se traduce en una onda de un tipo determinado. Es decir; cuerpo, mente y actividad física/fisiológica son diferentes según cada estado o frecuencia. Las sustancias neuro-químicas y hormonas que nuestro cuerpo verte al flujo sanguíneo variarán según el tipo de frecuencia que nuestro cerebro esté emitiendo en ese momento.
Tanto es así que según la presencia y cantidad de dichas substancias, las frecuencias que emitamos interactuarán para producir un estado físico-fisiológico-mental-comportamental final.
Se conocen las ondas gamma, beta, alpha, theta y delta, que están relacionadas con los siguientes comportamientos:
c
o N S C I E N T E
K
I
N C O N S C I E N T E |
|
Más información...
lunes, 27 de octubre de 2014
El despertar en la pecera
Amanece en mi interior
y siento que ya no existe el arcaico orden impuesto por lo que creía que era el tiempo.
Que el tiempo es, ahora, esa sensación indisoluble de tu boca robando mis palabras y mis ojos anhelando.
Que el tiempo es el vaivén de las olas en mis oídos agitando los peces que viajan entre nuestras bocas en contraste con el mundo petrificado y aparentemente impasible que nos rodea.
Y esos besos son como la seda bajo la que duermo en la inmensidad de tu cama bajo el amparo de tu ojos que se abren mirándome por dentro.
Y sólo entonces me despierto, cuando las cosquillas que tus pestañas hacen al revolotear en mi interior avivan mi curiosidad, que llama a mis ojos de nuevo y
sin sorprenderme
te miro y me veo...
"Aquí había sido primero como una sangría, un vapuleo de uso interno, una necesidad de sentir el estúpido pasaporte de tapas azules en el bolsillo del saco, la llave del hotel bien segura en el clavo del tablero. El miedo, la ignorancia, el deslumbramiento: Esto se llama así eso se pide así, ahora esa mujer va a sonreír, más allá de esa calle empieza el Jardín des Plantes. París, una tarjeta postal con un dibujo de Klee al lado de un espejo sucio. La Maga había aparecido una tarde en la rue du Cherche-Midi, cuando subía a mi pieza de la rue de la Tombe Issoire traía siempre una flor, una tarjeta Klee o Miró, y si no tenía dinero elegía una hoja de plátano en el parque. Por ese entonces yo juntaba alambres y cajones vacíos en las calles de la madrugada y fabricaba móviles, perfiles que giraban sobre las chimeneas, máquinas inútiles que la Maga me ayudaba a pintar. No estábamos enamorados, hacíamos el amor con un virtuosismo desapegado y crítico, pero después caíamos en silencios terribles y la espuma de los vasos de cerveza se iba poniendo como estopa, se entibiaba y contraía mientras nos mirábamos y sentíamos que eso era el tiempo. La Maga acababa por levantarse y daba inútiles vueltas por la pieza. Más de una vez la vi admirar su cuerpo en el espejo, tomarse los senos con las manos como las estatuillas sirias y pasarse los ojos por la piel en una lenta caricia. Nunca pude resistir el deseo de llamarla a mi lado, sentirla caer poco a poco sobre mí, desdoblarse otra vez después de haber estado por un momento tan sola y tan enamorada frente a la eternidad de su cuerpo. "
y siento que ya no existe el arcaico orden impuesto por lo que creía que era el tiempo.
Que el tiempo es, ahora, esa sensación indisoluble de tu boca robando mis palabras y mis ojos anhelando.
Que el tiempo es el vaivén de las olas en mis oídos agitando los peces que viajan entre nuestras bocas en contraste con el mundo petrificado y aparentemente impasible que nos rodea.
Y esos besos son como la seda bajo la que duermo en la inmensidad de tu cama bajo el amparo de tu ojos que se abren mirándome por dentro.
Y sólo entonces me despierto, cuando las cosquillas que tus pestañas hacen al revolotear en mi interior avivan mi curiosidad, que llama a mis ojos de nuevo y
sin sorprenderme
te miro y me veo...
domingo, 26 de octubre de 2014
Komorebi
Cada cierto tiempo le pasaba. El cansancio era supino. Ponía todo su empeño en correr, en huir de aquel ente ficticio que sentía que le perseguía, pero sus piernas a penas respondían, y cada paso era un suplicio. Ahora se repite, ni quiere ni puede parar su cuerpo que lucha por moverse.
La agonía termina al toparse con la escalera. Esa de peldaños irregulares, más sencilla de escalar de lo que a priori esperaría. La sube con su habitual cautela llegando hasta un hueco por el que no cabría pero que, desafiando las leyes de la geometría, termina pasando.
Por fin llega a aquella playa donde tantos veranos pasó en su juventud, notándola cambiada. Ahora hay un camino de piedras que lleva hasta la orilla, y en las rocas que flanquean la cala hay pequeñas fotografías de su anterior pareja con otra persona... fotos que observa desde la curiosidad mientras camina sobre las piedras hacia el mar.
Un colchón flota sobre el agua, y sobre éste ahora descansa. Sábanas blancas se pliegan irregularmente entre sus piernas y vibran con la brisa marina que hace bailar ese agua turquesa bajo el colchón. Con la mano izquierda acaricia el agua y saborea unas gotas con su lengua rosada. Repite el gesto pero esta vez deja caer las gotas sobre su frente, cerrando lo ojos observa el cielo que le recuerda a la superficie de esa copa de vino tinto ...
La agonía termina al toparse con la escalera. Esa de peldaños irregulares, más sencilla de escalar de lo que a priori esperaría. La sube con su habitual cautela llegando hasta un hueco por el que no cabría pero que, desafiando las leyes de la geometría, termina pasando.
Por fin llega a aquella playa donde tantos veranos pasó en su juventud, notándola cambiada. Ahora hay un camino de piedras que lleva hasta la orilla, y en las rocas que flanquean la cala hay pequeñas fotografías de su anterior pareja con otra persona... fotos que observa desde la curiosidad mientras camina sobre las piedras hacia el mar.
Un colchón flota sobre el agua, y sobre éste ahora descansa. Sábanas blancas se pliegan irregularmente entre sus piernas y vibran con la brisa marina que hace bailar ese agua turquesa bajo el colchón. Con la mano izquierda acaricia el agua y saborea unas gotas con su lengua rosada. Repite el gesto pero esta vez deja caer las gotas sobre su frente, cerrando lo ojos observa el cielo que le recuerda a la superficie de esa copa de vino tinto ...
miércoles, 22 de octubre de 2014
Kundera
“El amor que hay entre ellos es de una arquitectura extrañamente asimétrica: descansa sobre la seguridad absoluta de su fidelidad como un palacio mastodóntico sobre una sola columna.”
“La vida humana acontece sólo una vez y por eso nunca podremos averiguar cuáles de nuestras decisiones fueron correctas y cuáles fueron incorrectas. En la situación dada sólo hemos podido decidir una vez y no nos ha sido dada una segunda, una tercera, una cuarta vida para comparar las distintas decisiones.”
Releyendo viejos apuntes...
jueves, 25 de septiembre de 2014
MariSol
Cañada 3 de Septiembre 2014
A mi querida nieta mujer creativa y de gran valía. Te ruego tengas paciencia y no te canses de luchar pues los comienzos no son fáciles. También te ruego que cuando tengas oportunidad de divertirte también lo hagas (lógicamente sin hacerte daño ni físico ni psicológico) nunca serás tan joven como ahora.
En este lugar de la mancha ¡¡ no hay cuartillas!! Perdona.
Muchos besos de tu abuela.
Marisol
domingo, 21 de septiembre de 2014
Kilombo
Dicen que si tienes tu casa ordenada, tienes la cabeza ordenada.
Yo tengo todo en su sitio pero este kilombo que tengo en la cabeza no me lo saca nadie.
Pero tus ojos... tus ojos son otra canción...
Yo tengo todo en su sitio pero este kilombo que tengo en la cabeza no me lo saca nadie.
Pero tus ojos... tus ojos son otra canción...
lunes, 15 de septiembre de 2014
Suite
Lumbre
Aimara
Ley de la gravedad
lunes, 8 de septiembre de 2014
martes, 2 de septiembre de 2014
Stones
No more tears, my heart is dryI don't laugh and I don't cry
I don't think about you all the time
But when I do - I wonder why
You have to go out of my door
And leave just like you did before
I know I said that I was sure
But rich men can't imagine poor.
One day baby, we'll be old
Oh baby, we'll be old
And think of all the stories that we could have told
Little me and little you
Kept doing all the things they do
They never really think it through
Like I can never think you're true
Here I go again - the blame
The guilt, the pain, the hurt, the shame
The founding fathers of our plane
That's stuck in heavy clouds of rain.
One day baby, we'll be old
Oh baby, we'll be old
And think of all the stories that we could have told.
I don't think about you all the time
But when I do - I wonder why
You have to go out of my door
And leave just like you did before
I know I said that I was sure
But rich men can't imagine poor.
One day baby, we'll be old
Oh baby, we'll be old
And think of all the stories that we could have told
Little me and little you
Kept doing all the things they do
They never really think it through
Like I can never think you're true
Here I go again - the blame
The guilt, the pain, the hurt, the shame
The founding fathers of our plane
That's stuck in heavy clouds of rain.
One day baby, we'll be old
Oh baby, we'll be old
And think of all the stories that we could have told.
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| Audrey Kawasaki 2004 - 2014Nuk |
viernes, 29 de agosto de 2014
Desentierra tus sueños...
Había una vez... un humilde guardabosques que vivía en un pueblecito de Ávila. Este guardabosques tenía todas las noches el mismo sueño, que en una ciudad llamada Praga había un tesoro enterrado a los pies de un muro junto al río.
El sueño, pese a repetirse, se enriquecía con el tiempo de detalles, por lo que el guardabosques estaba convencido de la existencia de ese tesoro y, un buen día, emprendió camino a Praga para lograr su objetivo.
Llegó a la hermosa ciudad, rodeada de elegantes puentes y coronada por una imponente fortaleza, sintiendo que ya había estado allí. Conocía el camino que le llevaba hasta el muro, bordeando un puente y bajando hasta el río.
Cuando por fin llegó al punto donde, como cada noche soñaba, estaba enterrado el tesoro, se sorprendió al ver un guardia en una caseta. Ese guardia no aparecía en sus sueños, así que no sabía como actuar por lo que decidió preguntarle antes de ponerse a cavar.
"Disculpe, señor guardia, ¿podría cavar un hoyo junta a este muro?" A lo que el guardia contestó "no sé porqué habría usted de hacer eso, pero si así lo quiere carezco de autoridad para impedírselo" Por lo que el guardabosques, si más dilación, comenzó a cavar.
Cuando el hoyo era tan profundo como él de alto, desistió en su búsqueda, saliendo junto al guardia con un semblante hundido en decepción. "¿Qué sucede, caballero, buscaba usted algo?" le preguntó el guardia al verle tan afligido. "Verá; llevo toda mi vida soñando que aquí hay un tesoro enterrado, he gastado los ahorros que tenía en llegar hasta aquí pero no he encontrado nada" El guardia, sorprendido, le contestó "Bueno, yo llevo toda mi vida soñando que hay un tesoro escondido debajo de una chimenea en la casa de un guardabosques en un remoto pueblo de España y no por ello voy en su búsqueda. Debería usted marcharse a casa y continuar con su trabajo"
Consternado, el guardabosques emprendió camino de vuelta y nada más llegar fue directo a la chimenea.
miércoles, 27 de agosto de 2014
lunes, 25 de agosto de 2014
domingo, 24 de agosto de 2014
Sedimentos
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